Definimos cómo se ve tu negocio para que la web y todo lo demás hablen el mismo idioma. Lo hicimos, por ejemplo, con New In Italy.
Por qué conviene hacerlo antes de la web
Con la marca definida, cada decisión de diseño es más simple: los colores, las tipografías y el tono ya están resueltos. Evitás rehacer la web después y tu negocio se reconoce igual en todos lados, desde el sitio hasta una factura o una publicación.
Si ya tenés logo pero está desactualizado, analizamos qué vale la pena conservar para no perder lo que tus clientes ya reconocen.
Cómo trabajamos
Analizamos tu negocio
Primero entendemos qué hacés, a quién le hablás y cómo querés que te vean. Con eso definimos el tono y la personalidad de la marca.
Diseñamos la identidad
Armamos el logo, las versiones que vas a necesitar, la paleta de colores y las tipografías. Todo pensado para que funcione tanto en pantalla como en una tarjeta o un cartel.
Lo aplicamos y te lo entregamos ordenado
Te dejamos los archivos listos para usar y, si seguimos con la web, la identidad se aplica directamente en el diseño.
Qué necesitamos de vos
- Una descripción simple de tu negocio y de tus clientes.
- Ejemplos de marcas o estilos que te gustan y que no te gustan.
- Tu logo actual, si lo tenés, y dónde lo usás hoy.
Errores que conviene evitar
- Elegir colores por moda y no por cómo se leen en pantalla.
- Usar un logo con tantos detalles que no se entiende en tamaño chico.
- Hacer la web primero y la marca después, y tener que rehacer el diseño.
Si vas a sumar una web, mirá cómo pensamos la estructura en qué páginas debe tener la web de un negocio y cómo se conecta con tus plantillas para Instagram.
Qué incluye
- Logo y sus versiones
- Colores y tipografías
- Aplicación en tu web
- Archivos listos para usar
Para quién es
- Negocios nuevos
- Marcas que necesitan renovarse
¿Creamos tu marca?
Pedí tu propuesta